Cómo estimular el lenguaje de un bebé antes de que diga su primera palabra
El lenguaje no empieza con la primera palabra. Empieza mucho antes, en los turnos, las miradas y los balbuceos que parecen no ir a ninguna parte — y que son exactamente el ensayo de una conversación.
Antes de las palabras está el turno
Un bebé que balbucea, espera y vuelve a balbucear cuando le respondes está practicando la estructura de una conversación: yo hablo, tú hablas, yo contesto. Esa es la base sobre la que después se montan las palabras.
Por eso responder al balbuceo como si fuera conversación —con la mirada, con la voz, con la pausa— hace más por el lenguaje que cualquier material didáctico.
Señalar es un hito grande
Alrededor del año, la mayoría de los bebés empieza a señalar para pedir y, poco después, para compartir: señalar un perro y mirarte para comprobar que tú también lo ves.
Ese segundo tipo de señalado es especialmente importante, porque implica entender que el otro tiene su propia atención y que puede dirigirse. Es un precursor sólido del lenguaje.
Hablarle mucho, pero de lo que está pasando
Narrar la rutina en voz alta —«ahora te pongo el zapato», «se acabó el agua»— asocia palabras con lo que el bebé está viendo y sintiendo en ese momento. Es mucho más eficaz que la exposición a lenguaje descontextualizado.
Y conviene decirlo: las pantallas no cumplen esa función. Por muy educativo que sea el contenido, no hay turno, no hay respuesta y no hay ajuste a lo que el bebé está mirando.
Qué puedes hacer desde hoy
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1
Responde al balbuceo como si fuera conversación
Con pausa incluida. Le enseña que su voz produce respuesta.
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2
Narra lo que estás haciendo
La rutina diaria es el mejor material de vocabulario que existe.
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3
Ponte a su altura y deja que te vea la cara
La lectura labial y la expresión son parte de cómo aprende.
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4
Canta y repite
Las canciones con gestos y repetición anticipan estructura y turnos.
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5
Nombra en vez de preguntar
«Un perro» funciona mejor que «¿qué es eso?» cuando todavía no puede responder.
Escrito por el equipo de Neurolearning, centro de terapias infantiles en Bogotá. Si algo de lo que has leído te resuena, escríbenos: una consulta no compromete a nada.
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